¿Sabía que 1 de cada 4 estadounidenses mayores sufre una caída cada año? Las caídas son la principal causa de lesiones mortales y no mortales para las personas mayores de 65 años.

Las caídas pueden provocar fracturas de cadera, huesos rotos y lesiones en la cabeza. E incluso las caídas sin una lesión importante pueden hacer que un adulto mayor se sienta temeroso o deprimido, lo que dificulta que se mantenga activo.

Si usted tiene un padre, abuelo o vecino mayor en su vida, ayudarles a reducir el riesgo de caídas es una excelente manera de ayudarles a mantenerse saludables e independientes el mayor tiempo posible.

La buena noticia sobre las caídas es que la mayoría de ellas se pueden prevenir. La clave es saber dónde buscar. Estos son algunos factores que pueden llevar a una caída:

El equilibrio y la marcha

A medida que envejecemos, la mayoría de nosotros perdemos algo de coordinación, flexibilidad y equilibrio, principalmente por la inactividad, lo que hace que sea más fácil sufrir una caída.

Visión

En el ojo envejecido, menos luz llega a la retina, lo que hace que sean más difíciles de ver los bordes, los peligros de tropiezos y los obstáculos. Las nuevas investigaciones sugieren que la pérdida de audición también puede contribuir al riesgo de caídas.

Medicamentos

Algunas recetas y medicamentos de venta libre pueden causar mareos, deshidratación o interacciones entre sí que pueden provocar una caída.

Entorno, ambiente

La mayoría de los adultos mayores han vivido en sus casas durante mucho tiempo y nunca han pensado en simples modificaciones que podrían mantenerlo más seguro a medida que envejecen.

Las condiciones crónicas

Más del 90% de los adultos mayores tienen al menos una condición crónica como la diabetes, la apoplejía o la artritis. A menudo, esto aumenta el riesgo de caídas porque conlleva pérdida de funciones, inactividad, depresión, dolor o múltiples medicamentos.

Estos son 6 pasos sencillos que puede seguir para ayudar a su ser querido a reducir el riesgo de una caída:

1. Consiga su apoyo para tomar medidas simples que lo mantengan seguro.

Pregúntele a su ser querido si está preocupado ante la posibilidad de caerse. Muchos adultos mayores reconocen que caerse es un riesgo, pero creen que no les sucederá o que no se lastimarán, incluso si ya se han caído en el pasado. Si les preocupan las caídas, los mareos o el equilibrio, sugiéranles que lo discutan con su proveedor de atención de la salud, quien podrá evaluar su riesgo personal e indicarles programas o servicios que podrían ayudarlos.

2. Hable sobre el estado actual de su salud.

Averigüe si su ser querido está experimentando algún problema con el manejo de su propia salud. ¿Tiene problemas para recordar que debe tomar sus medicamentos o está experimentando efectos secundarios? ¿Se está volviendo más difícil hacer las cosas que solían hacer con facilidad? ¿Los cambios en la audición y la visión se están volviendo problemáticos?

También asegúrese de que aprovechen todos los beneficios preventivos que ahora ofrece Medicare, como la visita anual de bienestar. Anímelos a hablar abiertamente con su proveedor de atención médica sobre todas sus preocupaciones.

3. Pregúntele sobre su último chequeo ocular.

Si su ser querido usa gafas, asegúrese de que su receta está al día y que usa lentes siguiendo las indicaciones de su oftalmólogo.

Recuerde que el uso de lentes que cambian de color puede ser peligroso cuando se pasa de un sol brillante a edificios y casas oscuras. Una estrategia simple es cambiar las gafas al entrar o parar hasta que sus lentes se ajusten.

Los lentes bifocales también pueden ser problemáticos en las escaleras, así que es importante ser cauteloso. Aquellos que padecen de baja visión, deben consultar con un especialista para encontrar maneras de aprovechar al máximo su vista.

4. Fíjense si se agarran a las paredes, a los muebles o a otra persona cuando caminan o si parecen tener dificultades para caminar o al levantarse de una silla.

Todos estos son signos de que podría ser el momento de ver a un fisioterapeuta. Un fisioterapeuta puede ayudar a su ser querido a mejorar el equilibrio, su fuerza y su modo de andar a través del ejercicio. También puede sugerirle un bastón o un andador, y orientarle sobre cómo utilizar estos dispositivos de ayuda. Asegúrese de seguir sus consejos. Los dispositivos de ayuda que no están bien ajustados pueden aumentar el riesgo de caídas.

5. Hable sobre sus medicamentos.

Si su ser querido tiene dificultades para llevar un registro de los medicamentos o está experimentando efectos secundarios, anímelo a que hable de sus preocupaciones con su médico y farmacéutico. Sugiérale que revise sus medicamentos cada vez que le den una nueva receta.

Además, tenga cuidado con los medicamentos de venta sin receta que ayudan a dormir, incluidos los analgésicos que llevan la palabra “PM” en su nombre. Estos pueden causar problemas de equilibrio y mareos. Si su ser querido tiene problemas de sueño, anímelo a que hable con su médico o farmacéutico sobre alternativas más seguras.

6. Haga una evaluación de seguridad en el hogar.

Hay muchas maneras sencillas y económicas de hacer que un hogar sea más seguro. Para obtener asistencia profesional, consulte a un terapeuta ocupacional. Estos son algunos ejemplos:

  • Iluminación: Aumente la iluminación en toda la casa, especialmente en la parte superior e inferior de las escaleras. Asegúrese de que la iluminación esté disponible cuando se levante en medio de la noche.
  • Escaleras: Asegúrese de que haya dos pasamanos seguros en todas las escaleras.
  • Baños: Instale barras de agarre en la bañera/ducha y cerca del inodoro. Asegúrese de que se instalen donde la persona mayor las usaría. Para mayor seguridad, considere colocar una silla de ducha y una ducha de mano.

Para obtener más ideas sobre cómo hacer que el hogar sea más seguro, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) ofrecen una lista de verificación de evaluación del hogar en varios idiomas. Visite www.cdc.gov y busque “lista de control de caídas” para descargar una copia. Colabore con su ser querido para hacer una evaluación del hogar y hablar sobre cómo mejorar la seguridad.

El National Council on Aging, U.S. Administration on Aging y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos también promueven una variedad de programas basados en la comunidad, como A Matter of Balance (Cuestión de Equilibrio), Stepping On (Pasos) y Tai Chi, que pueden ayudar a los adultos mayores a aprender a reducir el riesgo de caídas. Póngase en contacto con la Agencia del Envejecimiento de su área (AAA) para averiguar qué hay disponible en su zona. Puede encontrar su AAA local visitando www.Eldercare.gov.