Cómo Detener las Estafas

Las 10 principales estafas financieras dirigidas a personas mayores

Las estafas financieras dirigidas a las personas mayores se han vuelto tan frecuentes que ahora se las considera “el delito del siglo XXI”. ¿Por qué? Porque se cree que las personas mayores tienen una cantidad significativa de dinero en sus cuentas.

A menudo, las estafas financieras no se denuncian o pueden ser difíciles de sancionar, por lo que se consideran un delito de “bajo riesgo”. Sin embargo, son devastadoras para muchos adultos mayores y pueden dejarlos en una posición muy vulnerable con poco tiempo para recuperar sus pérdidas.

No se trata solo de personas mayores adineradas. Los adultos mayores de bajos ingresos también corren riesgo de abuso financiero. Y no siempre son extraños los responsables de estos delitos. Más del 90 % de todos los abusos de personas mayores denunciados es cometido por familiares de una persona mayor, con mayor frecuencia sus hijos adultos, seguidos de nietos, sobrinas y sobrinos, y otros.

Revise nuestra lista a continuación para que pueda identificar una posible estafa.

1. Estafas de seguro de salud/Medicare

Medicare enrollment form

Todo ciudadano estadounidense o residente permanente mayor de 65 años califica para Medicare, por lo que pocas veces es necesario que un estafador investigue qué compañía de seguros de salud privada tienen las personas mayores para estafarlos con algo de dinero.

En este tipo de estafas, los responsables pueden hacerse pasar por un representante de Medicare para hacer que las personas mayores les brinden información personal; o proporcionarán servicios falsos a personas mayores en clínicas móviles improvisadas, luego usarán la información personal que brindan para facturar a Medicare y adueñarse del dinero.

2. Medicamentos recetados falsificados

Con mayor frecuencia, las estafas de medicamentos falsificados se dan en Internet, lugar al que las personas mayores acude cada vez más para buscar mejores precios en medicamentos especializados. Esta estafa es cada vez más popular: desde 2000, la FDA ha investigado un promedio de 20 de estos casos por año, en comparación con cinco por año en la década de 1990.

El riesgo es que, además de pagar por algo que no servirá para tratar la enfermedad de una persona, las víctimas pueden comprar sustancias inseguras que podrían causar aún más daño. Esta estafa puede ser tan perjudicial para el cuerpo como para la economía personal.

3. Estafas de funerales y cementerios

El FBI advierte sobre dos tipos de fraude en funerales y cementerios dirigidos contra personas mayores.

Por un lado, los estafadores leen obituarios y llaman o asisten al servicio funerario de un desconocido para aprovecharse de la viuda o viudo afligido. Al reclamar que el fallecido tenía una deuda pendiente con ellos, los estafadores intentarán extorsionar a sus familiares para saldar deudas falsas.

Otra táctica de las funerarias de mala reputación es aprovecharse de la falta de familiaridad de algunos miembros de la familia a partir del costo excesivo de los servicios funerarios sumando cargos innecesarios a la factura. En una estafa común de este tipo, los directores de funerarias insistirán en que es necesario un ataúd, generalmente uno de los aspectos más caros de los servicios funerarios, incluso cuando se realiza una cremación directa, que se puede lograr con un ataúd de cartón en lugar de una exhibición costosa o ataúd de entierro.

4. Productos antienvejecimiento fraudulentos

En una sociedad bombardeada con imágenes de personas jóvenes y bellas, no resulta sorprendente que algunas personas mayores sientan la necesidad de ocultar su edad para participar más plenamente en los círculos sociales y el lugar de trabajo. Después de todo, los 60 son los nuevos 40, ¿verdad?

Es con este espíritu que muchos estadounidenses mayores buscan nuevos tratamientos y medicamentos para mantener una apariencia juvenil, exponiéndose a los estafadores. Ya sea un Botox falso como el de Arizona que representó para sus distribuidores (condenados y encarcelados en 2006) $1,5 millones netos en ganancias netas en apenas un año, o remedios homeopáticos completamente falsos sin efecto alguno, el negocio antienvejecimiento genera dinero.

Las estafas de Botox son particularmente inquietantes, ya que los laboratorios renegados que crean versiones del producto real posiblemente todavía trabajen con el ingrediente principal, la neurotóxica del botulismo, una de las sustancias más tóxicas conocidas por la ciencia. Un lote malo puede tener consecuencias para la salud de mayor gravedad que las arrugas o los músculos del cuello caídos.

5. Telemarketing/estafas telefónicas

Woman on phone

Quizás el esquema más común se da cuando los estafadores usan llamadas de telemarketing falsas para aprovecharse de las personas mayores, que, colectivamente, compras dos veces más por teléfono que el promedio nacional. Si bien la imagen de una persona mayor solitaria sin nadie con quien hablar puede tener algo que ver con esto, es mucho más probable que las personas mayores estén más familiarizadas con las compras por teléfono y, por lo tanto, es posible que no adviertan plenamente el riesgo.

Sin interacción cara a cara y sin rastros de papel, estas estafas son increíblemente difíciles de rastrear. Además, una vez que se ha efectuado una transacción, el nombre del comprador se comparte con conspiradores similares que buscan objetivos fáciles, a veces defraudando a la misma persona repetidamente.

Los ejemplos de fraude de telemarketing incluyen los siguientes:

Timo de la estampita

El estafador le dice al individuo que ha encontrado una gran suma de dinero y está dispuesto a dividirlo si la persona hace un pago de “buena fe” retirando fondos de su cuenta bancaria. A menudo, un segundo estafador está involucrado, haciéndose pasar por un abogado, banquero u otro extraño de confianza.

La estratagema del accidente falso

El estafador hace que la víctima transfiera o envíe dinero con el pretexto de que el hijo de la persona u otro familiar está en el hospital y necesita el dinero.

Estafas de caridad

Se solicita dinero para organizaciones benéficas falsas. Esto ocurre a menudo después de desastres naturales.

6. Fraude de Internet

Si bien el uso de Internet es una gran habilidad a cualquier edad, la más lenta adopción entre algunas personas mayores los convierte en objetivos más fáciles para las estafas automáticas de Internet que son predominantes en la Web y los programas de correo electrónico. Las ventanas emergentes del navegador que simulan el software de detección de virus engañarán a las víctimas para que descarguen un programa antivirus falso (a un costo considerable) o un virus real que brindará acceso a cualquier información que esté en la computadora del usuario a los estafadores.

Su falta de familiaridad con los aspectos menos visibles de la navegación en Internet (firewalls y protección antivirus incorporada, por ejemplo) hace que las personas mayores sean especialmente vulnerables a este tipo de trampa. Un ejemplo incluye:

Estafas por correo electrónico/suplantación de identidad (phishing)

Una persona mayor recibe mensajes de correo electrónico que parecen provenir de una compañía o institución legítima, solicitándole que “actualice” o “verifique” su información personal. Una persona mayor recibe correos electrónicos que parecen ser del Servicio de Rentas Interno (IRS, por sus siglas en inglés) sobre un reembolso de impuestos.

7. Esquemas de inversión

Dado que muchas personas mayores se encuentran haciendo planes para la jubilación y administrando sus ahorros una vez que terminan de trabajar, una serie de esquemas de inversión se ha dirigido a personas mayores que buscan proteger su efectivo para sus años venideros. Desde esquemas piramidales como el de Bernie Madoff (que contaba con varias personas de la tercera edad entre sus víctimas), pasando por las fábulas de un príncipe nigeriano que busca un socio para reclamar dinero de herencia, hasta productos financieros complejos que muchos economistas ni siquiera entienden, los esquemas de inversión han sido durante mucho tiempo una manera exitosa de aprovecharse de las personas mayores.

8. Estafas de propietarios de viviendas/hipotecas inversas

A los estafadores les gusta aprovechar el hecho de que muchas personas mayores de cierta edad son propietarias de sus hogares, un activo valioso que aumenta el valor potencial en dólares de una determinada estafa.

Una estafa de impuestos a la propiedad diseñada especialmente en San Diego implicó estafadores que enviaban cartas personalizadas a diferentes propiedades aparentemente en nombre de la Oficina del Asesor del Condado. La carta, confeccionada para que parezca oficial, pero que muestra solo información pública, identificaría el valor tasado de la propiedad y ofrecería al propietario, por una tarifa, por supuesto, organizar una nueva valuación de la propiedad y, por lo tanto, la carga fiscal asociada con ella.

Estrechamente relacionado, existe la posibilidad de que un prestatario de hipoteca inversa sea víctima de una estafa. Los estafadores pueden aprovecharse de los adultos mayores que recientemente hayan liberado el patrimonio neto de sus hogares.  Aquellos que consideran la posibilidad de una hipoteca inversa deben ser conscientes de las personas presentes en sus vidas que los presionan para obtener una hipoteca inversa o aquellas que se beneficiarán del acceso del prestatario al patrimonio neto, como las empresas de reparación de viviendas que se acercan directamente al adulto mayor.

9. Sorteos y estafas de lotería

Esta simple estafa es algo con lo que muchos están familiarizados, y saca provecho de la idea de que “no hay tal cosa como un almuerzo gratis”. Aquí, los estafadores informan a su blanco que han ganado una lotería o sorteo de algún tipo y que necesitan hacer algún tipo de pago para liberar el supuesto premio. A menudo, a las personas mayores se les enviará un cheque que pueden depositar en su cuenta bancaria, sabiendo que, si bien aparece en su cuenta de inmediato, pasarán unos días antes de que se rechace el cheque (falso). Durante ese tiempo, los delincuentes cobrarán rápidamente dinero por supuestos honorarios o impuestos sobre el premio, que guardarán en el bolsillo mientras la víctima pierde el “dinero del premio” de su cuenta cuando el cheque rebota.

10. Estafa de los abuelos

Grandmother and granddaughter

La estafa de los abuelos es tan simple y retorcida porque usa uno de los activos más confiables de los adultos mayores: sus corazones.

Los estafadores harán una llamada a una persona mayor y cuando el blanco responda, le dirán algo como: “Hola abuela/o, ¿sabes quién es?” Cuando el abuelo/a desprevenido/a adivine el nombre del nieto al que más se parece el estafador, el estafador habrá establecido una identidad falsa sin haber realizado una investigación exhaustiva.

Una vez “dentro”, el nieto falso generalmente pedirá dinero para resolver algún problema financiero inesperado (alquiler vencido, pago de reparaciones de automóviles, etc.), que se pagará a través de Western Union o MoneyGram, que no siempre requieren identificación para cobrar. Al mismo tiempo, el estafador rogará al abuelo/a: “Por favor, no les digas a mis padres, me matarían”.

Si bien es probable que las sumas de esta estafa sean algunos cientos de dólares, el hecho de que no se necesita investigación hace que esta estafa se pueda cometer una y otra vez con un costo muy bajo para el estafador.

Si sospecha que ha sido víctima de una estafa…

No tenga miedo ni se avergüence de hablar al respecto con alguien de su confianza. No está solo, y hay personas que pueden ayudarlo. No hacer nada solo podría empeorarlo. Tenga a mano los números de teléfono y los recursos a los que puede recurrir, incluida la policía local, su banco (si han retirado dinero de sus cuentas) y los Servicios de Protección para Adultos. Para obtener la información de contacto de los Servicios de Protección para Adultos en su área, llame a Eldercare Locator, una línea de recursos nacional patrocinada por el gobierno, al: 1-800-677-1116, o visite su sitio web en: https://eldercare.acl.gov.

Ocho consejos sobre cómo las personas mayores pueden protegerse de las estafas de dinero

Millones de adultos mayores son víctimas de estafas financieras todos los años. Use estos consejos del NCOA y del Instituto de Mujeres para una Jubilación Segura para protegerse a usted o a un adulto mayor que conozca.

1. Tenga en cuenta que está expuesto a los peligros de extraños y de las personas más cercanas a usted

Más del 90 % de todos los abusos de personas mayores denunciados es cometido por familiares de la persona mayor, con mayor frecuencia sus hijos adultos, seguidos de nietos, sobrinas y sobrinos, y otros. Las tácticas comunes incluyen vaciar una cuenta corriente conjunta, prometer, pero no proporcionar atención a cambio de dinero o propiedad, robo directo y otras formas de abuso, incluyendo abuso físico, amenazas, intimidación y negligencia de las necesidades básicas de atención.

Todos corren el riesgo de abuso financiero, incluso las personas sin altos ingresos o activos. Comprenda las 10 estafas más comunes dirigidas a personas mayores, para que pueda detectar una antes de que sea demasiado tarde.

2. No se aísle, ¡participe!

El aislamiento es un gran factor de riesgo de abuso en las personas mayores. La mayor parte de la violencia familiar solo ocurre a puertas cerradas, y el abuso de personas mayores no es una excepción. Algunas personas mayores se aíslan por sí mismas al retirarse de la comunidad en general. Otros están aislados porque pierden la capacidad de conducir, ver o caminar por su cuenta. Algunas personas mayores temen ser víctimas de robo de carteras y atracos si se aventuran a salir. Visite Eldercare Locator para encontrar servicios cercanos que pueden ayudarlo a mantenerse activo. O comuníquese con su centro local para personas mayores para participar.

3. Siempre diga a los vendedores: “Nunca compro (ni doy nada) a nadie que me llame o me visite sin previo aviso. Envíeme algo por escrito”.

No compre en una compañía desconocida y siempre solicite y espere hasta que reciba material escrito sobre cualquier oferta u organización benéfica. Los niños del vecindario que sabe que venden galletas de Girl Scouts o artículos para recaudar fondos escolares pueden ser una excepción, pero una buena regla general es nunca donar si esto requiere que proporcione información de su tarjeta de crédito en cualquier formulario.

También es una buena práctica obtener el nombre, la identidad comercial, el número de teléfono, la dirección física y postal y el número de licencia comercial de un vendedor antes de realizar una transacción comercial. Y siempre tómese su tiempo para tomar una decisión.

4. Triture todos los recibos con su número de tarjeta de crédito

El robo de identidad es un negocio enorme. Para protegerse, invierta y use una trituradora de papel. Controle sus extractos bancarios y de tarjetas de crédito y nunca brinde información personal por teléfono a alguien que inicie el contacto con usted.

5. Regístrese en la lista “No llamar” (Do Not Call) y exclúyase de varias listas de correo

Visite No llamar (Do Not Call) para evitar que los vendedores telefónicos se comuniquen con usted.

Tenga cuidado con su correo. No permita que el correo entrante permanezca en su buzón durante mucho tiempo. Cuando envíe correspondencia confidencial, considere dejarla en una caja de recolección segura o directamente en la oficina de correos. También puede monitorear regularmente sus calificaciones crediticias y verificar cualquier información inusual o incorrecta en www.AnnualCreditReport.com.

Para obtener más consejos sobre cómo protegerse del fraude, visite On Guard Online, que cuenta con juegos interactivos para ayudarlo a ser un consumidor más inteligente en temas relacionados con spyware, estafas de lotería y otras estafas.

6. Use el depósito directo para los cheques de beneficios para evitar el robo de los cheques del buzón

El uso del depósito directo garantiza que los cheques ingresen directamente a sus cuentas y estén protegidos. Se sabe que los estafadores inteligentes o incluso los seres queridos escrupulosos roban los cheques de beneficios directamente de los buzones o de las casas de las personas mayores si están merodeando.

7. Nunca brinde información sobre su tarjeta de crédito, datos bancarios, Seguro Social, Medicare u otra información personal por teléfono a menos que haya iniciado la llamada

La malversación de los fondos de Medicare es una de las estafas más grandes que involucran a personas mayores. Los esquemas comunes incluyen la facturación por servicios nunca prestados y la venta de dispositivos o servicios innecesarios a los beneficiarios. Proteja su número de Medicare como lo hace con sus números de tarjeta de crédito, datos bancarios y Seguro Social, y no permita que nadie más lo use. Tenga cuidado con los vendedores que intentan venderle algo que dicen que Medicare pagará.

Revise sus estados de cuenta de Medicare para asegurarse de haber recibido los servicios facturados e informe sobre actividades sospechosas al 1-800-MEDICARE.

8. Descrea de todas las ofertas no solicitadas y realice una investigación exhaustiva

Sea un consumidor informado. Tómese el tiempo para llamar y visitar la tienda antes de hacer una compra. Lleve a un amigo con usted que pueda ofrecerle alguna perspectiva como ayuda para tomar decisiones difíciles.

Además, lea cuidadosamente todos los contratos y acuerdos de compra antes de firmar, y asegúrese de que todos sus requisitos estén por escrito. Comprenda todos los términos de cancelación y reembolso de contratos. Como regla general que rige todas sus interacciones como consumidor, no se deje presionar para hacer compras, firmar contratos o comprometer fondos. Estas decisiones son absolutamente suyas.

Proteja a sus seres queridos: Señales para tener en cuenta

Si conoce o cuida a un adulto mayor, aquí hay algunas señales de advertencia adicionales que pueden indicar que son víctimas de abuso financiero:

  • Hay cambios recientes inusuales en las cuentas de la persona, incluidos retiros atípicos, adición de nuevas personas o uso repentino de un cajero automático o tarjeta de crédito de una persona mayor.
  • La persona mayor parece repentinamente confundida, descuidada y asustada.
  • Las facturas de servicios públicos, alquileres, hipotecas, servicios médicos u otras facturas esenciales no se pagan a pesar de recibir ingresos adecuados.
  • Un cuidador no permite que otros accedan a la persona mayor.
  • Hay montones de correos de sorteos, suscripciones a revistas u “obsequios gratis”, lo que significa que pueden estar en “listas de tontos”.
  • Cada estado opera un programa de Servicios de Protección para Adultos (APS), que es responsable de recibir e investigar informes de abuso, negligencia y explotación de personas mayores, y en la mayoría de los estados, el abuso de adultos más jóvenes con discapacidades severas.

APS es el “911” para el abuso de personas mayores. Cualquier persona que tenga sospechas de abuso, negligencia o explotación de personas mayores debe presentar un informe. La identidad del denunciante está protegida. Los servicios del APS son confidenciales, por lo que es posible que el denunciante no llegue a conocer el resultado del caso. El APS respeta el derecho de las personas mayores a tomar sus propias decisiones y vivir sus vidas en sus propios términos. Sin embargo, en casos de deterioro cognitivo, el APS tomará medidas para proteger a la persona mayor en la medida de lo posible.

Pasos a seguir si es víctima de una estafa

Si cree que ha sido víctima de una estafa, no tenga miedo ni se sienta avergonzado de hablar al respecto, esperar solo puede empeorarlo. Haga esto de inmediato:

  • Llame a su banco o compañía de tarjeta de crédito.
  • Cancele cualquier tarjeta de débito o crédito vinculada a la cuenta robada.
  • Restablezca sus números de identificación personal.

Además, comuníquese con los servicios legales y los Servicios de Protección para Adultos, si se justifica. Para encontrar sus oficinas locales, visite Eldercare Locator o llame sin cargo al 1-800-677-1116 de lunes a viernes de 9 a. m. a 8 p. m., hora del este.